jueves, 19 de octubre de 2017



     Tengo que declarar la parte más importante de mi vida y fue cuando conocí a la que sería mi mujer y mi reina para toda mi existencia. mi Isa que ha sido lo mejor que me ha pasado en mi vida y ha sido mi razón de ser y ha llenado todas mis ilusiones y compartido lo bueno y lo malo que hemos pasado juntos.

      Aunque la veía  a menudo porque pasaba todos los días por mi casa, ya que bajaba desde donde vivía de día con sus padres abuelos y tías hasta su casa, para dormir de noche. Somos parientes, su abuela era prima  hermana de mi madre, y su bisabuela hermana de mi abuelo.
Ellos se mudaron a su casa nueva en el paseo cuando cumplió quince años. Así transcurrió su adolescencia con amigas de la zona que salían y se divertían de lo lindo. Comenzó a estudiar en el nuevo Instituto que se inauguró en el Calvario y continuaría hasta cuarto de bachiller.

       Ella siempre destacaba por su sencillez, sonrisa agradable y buen trato que hacia a todos los que la acompañara la vida más feliz. 

       Entonces ocurrió un domingo por la tarde, organizamos un guateque en casa de mi primo, en la calle Castillo (lo solíamos hacer a menudo) , y estando escuchando música la saqué a bailar, Tal fue el efecto que nos causamos que estuvimos bailado toda la tarde-noche. Ese día creo que cambiaron nuestras vidas y comenzamos a salir juntos los dos solos ya sin amigos/as.

      El otro día me preguntaron mis hijos que como me declaré a mamá, les conté que no fue nada romántico, rodilla en tierra y de película. Simplemente estábamos dando vueltas al paseo y concretamente frente a la oficina de la Cooperativa, le pregunté si quería ser mi novia, ella sin dudarlo me dijo que SI. 

     A partir de ese día fuimos conociéndonos mas y mejor y teniendo una relación con vistas a casarnos y fundar un hogar.

      Yo hablé con mi suegro para comunicarle que estábamos saliendo y quería decírselo personal mente,  antes de que se enterara por otras por extraños. No le gustó mucho , me dijo que ella lo que tenia que hacer es seguir estudiando y terminar una carrera.  En su casa me dijo mi suegra que entrara libremente,  me sentaba con todos en el bombo y charlábamos de todo hasta que llegaba mi suegro y ya me despedía. 

      Dos años más tarde me hablo mi  suegra que debía de hablar más en serio con su marido para contarle mis intenciones. Y hablé claro que sí,  para decirle que nos casábamos el día uno de mayo del año 1.971 y  tenía previsto pedir vacaciones para la boda y nuestro viaje de novios.    


      Lo próximo fue buscar un piso o casa, estuve viendo varias viviendas,  una en la calle Valenzuela, y cuando me enteré que el tito se iba del piso donde vivía en Llano Galán a la casa de su suegra que la estaba rehabilitando, le pregunté en la puerta de la oficina de la Cooperativa que cuánto quería por el piso y me dijo que 375.000  pesetas, pero que tenía que esperar un año que terminase la obra para mudarse. Al día siguiente me vio mi suegro y me dijo que con ese dinero, podríamos hacer encima de la bodega en calle Barriollano, un piso, me pareció bien su idea y nos pusimos mano a la obra.       
   
        
       


     

      

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