jueves, 21 de septiembre de 2017

   Los mejores años de niño, me llevaba mi hermana con tres años al colegio de las Mercedarias,  me decían en casa que era muy travieso y desinquieto. Mi maestra se llamaba Sor Sacramento, yo la recuerdo joven, morena y con mucho carácter. Ella me enseño a leer y escribir y fuí aprendiendo muchas cosas nuevas. Se encontraba en el convento una monja filipina ya jubilada que se llamaba Sor Francisca, y me dijo que cuando estuvo más joven en este colegio, fue maestra de mi madre.  Un día me aviso que  fuera a su habitación cuando saliera de mi clase, yo fui a verla con algo de miedo porque pensaba que iba a regañarme por alguna trastada, pero cual fué mi sorpresa cuando me tomó en su falda y me regalo un cartucho de caramelos que eran mi debilidad. Después cuando fuí a mi casa se lo conté a mi madre, quien me dijo con más detalles que esta monja con rasgos filipinos en su cara, había sido su maestra cuando niña y la queria mucho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario